Una brillante escena inicial sobre el origen de la vida (1) y dos minutos finales es todo lo he rescatado de mi visionado de esta película de Ridley Scott . El director de esta película no parece ser el mismo de Blade Runner , 1492: La Conquista del Paraíso o Gladiator que son obras de mucho más calado. La razón de que la reseñe en este blog es por las muchas posibilidades e implicaciones filosóficas y cinematográficas de la idea principal (como me pasó en su día con la lectura de la novela Juan Salvador Gaviota de Richard Bach ). En mi opinión , esta película de Ridley Scott no tiene alma , no fluye bien por muchos agujeros en el guión y pretende ser otras películas de ciencia-ficción durante todo su metraje ( 2001: Una Odisea en el Espacio , Alien , Blade Runner , La Cosa de John Carpenter , una de zombis a la Romero , etc...). También está el momento tentácular Lovecraft . Respecto al elenco de actores y personajes, el único que consiguió lla...
Es así. Uno atrae las circunstancias que le rodean en función de su estado interno.
ResponderEliminarEste poema me encanta. Es de santa Teresa de Jesús y resulta perfecto para elevar el alma y enfrentarse a las vicisitudes diarias. Sobra decir que no es necesario pertener a ningún tipo de confesión religiosa para captar su esencia. Sustituyan la palabra 'Dios' por 'Ser', si lo desean.
ResponderEliminar'Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva tu pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe.
A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga,
nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable,
todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
»
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Ámala cual merece
bondad inmensa;
pero no hay amor fino
sin la paciencia.
Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
todo lo alcanza.
Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios tu tesoro
nada te falta.
Id, pues, bienes del mundo;
id dichas vanas;
aunque todo lo pierda,
sólo Dios basta.'
La esencia de la espiritualidad se disfraza de muchas formas y podemos encontrar grandes verdades trascendentales tanto en la poesía mística castellana como en los mismos Vedas. De ahí la estupidez de identificarse de forma enfermiza con cualquier tipo de idea filosófica o credo religioso. Si uno lo desea, adelante. Pero siempre manteniendo una distancia prudencial.
ResponderEliminarEs que el Arte de ayudar a los demás no entiende de latitudes ni de grupos endogámicos :-)
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