Acuarela fue el título del álbum que publicó el guitarrista y cantante brasileño Toquinho (Antonio Pecci) en 1983 en versiones para los mercados brasileño, español e italiano. El otrora compañero del poeta y letrista Vinicius de Moraes (1913-1980) no tuvo suerte en su propia tierra, pero cosechó un gran éxito en España e Italia. Estas dos versiones incluían tres temas cantados en portugués, cinco en el idioma del país y dos instrumentales. A pesar del éxito, la versión española no ha sido reeditada en CD (conformándome con un vinilo de segunda mano para no forzar una cinta de cassette que ya tengo bastante cascada). A la espera de que se siga el ejemplo italiano (que reeditaron su versión en formato CD sin ningún problema), aquí estan las cinco canciones de Acuarela en español (cuatro de los vídeos son de servidor a partir del cassette original que tenía cuando las pasé): Querido Amigo (una hermosa loa a la amistad verdadera): La ...
Es así. Uno atrae las circunstancias que le rodean en función de su estado interno.
ResponderEliminarEste poema me encanta. Es de santa Teresa de Jesús y resulta perfecto para elevar el alma y enfrentarse a las vicisitudes diarias. Sobra decir que no es necesario pertener a ningún tipo de confesión religiosa para captar su esencia. Sustituyan la palabra 'Dios' por 'Ser', si lo desean.
ResponderEliminar'Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva tu pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe.
A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga,
nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable,
todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
»
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Ámala cual merece
bondad inmensa;
pero no hay amor fino
sin la paciencia.
Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
todo lo alcanza.
Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios tu tesoro
nada te falta.
Id, pues, bienes del mundo;
id dichas vanas;
aunque todo lo pierda,
sólo Dios basta.'
La esencia de la espiritualidad se disfraza de muchas formas y podemos encontrar grandes verdades trascendentales tanto en la poesía mística castellana como en los mismos Vedas. De ahí la estupidez de identificarse de forma enfermiza con cualquier tipo de idea filosófica o credo religioso. Si uno lo desea, adelante. Pero siempre manteniendo una distancia prudencial.
ResponderEliminarEs que el Arte de ayudar a los demás no entiende de latitudes ni de grupos endogámicos :-)
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