Una brillante escena inicial sobre el origen de la vida (1) y dos minutos finales es todo lo he rescatado de mi visionado de esta película de Ridley Scott . El director de esta película no parece ser el mismo de Blade Runner , 1492: La Conquista del Paraíso o Gladiator que son obras de mucho más calado. La razón de que la reseñe en este blog es por las muchas posibilidades e implicaciones filosóficas y cinematográficas de la idea principal (como me pasó en su día con la lectura de la novela Juan Salvador Gaviota de Richard Bach ). En mi opinión , esta película de Ridley Scott no tiene alma , no fluye bien por muchos agujeros en el guión y pretende ser otras películas de ciencia-ficción durante todo su metraje ( 2001: Una Odisea en el Espacio , Alien , Blade Runner , La Cosa de John Carpenter , una de zombis a la Romero , etc...). También está el momento tentácular Lovecraft . Respecto al elenco de actores y personajes, el único que consiguió lla...
Y es que mucho más meritoria y difícil es la conquista de uno mismo (como hizo Gautama), que la imposición, por la fuerza y el terror (como hizo Alejandro), de un cualquier sistema político.
ResponderEliminarEl 'un' va fuera...
ResponderEliminarSeguramente los referentes de Alejandro eran demasiado fuertes (Olimpia, Filipo y Aristóteles) como que para un joven macedonio de su época se pusiera a plantearse cosas sobre sí mismo. Será siempre un mito y misterio explotado en literatura (Manfredi, Mary Renault) y en cine (Oliver Stone).
ResponderEliminarAh, Ibur. Dime que opinas de lo que se dice al comienzo de la última parte del documental de la BBC ;-)
ResponderEliminarPues que no puedo estar más de acuerdo. De hecho, lo poco que sé acerca de los beneficios de la meditación lo he aprendido mientras reparto. Como ya sabes, currelo de insigne cartero y es en este tute diario dónde he obligado a mi mente a morir al Ahora. He aprendido a tomarme mi trabajo como una práctica diaria en la que observo concienzudamente el incensante fluir de mis pensamientos. Para mí, no existe meditación más directa ni más simple (aunque sólo desde un punto de vista conceptual). Todo empezó como una broma, pero a medida que han ido transcurriendo los años (pues ya se me debe haber quedado cara de buzón), no puedo evitar pensar que, después de todo, era absolutamente inevitable que entrara a pencar en ese antro innombrable. A pesar de todo lo sufrido, he de decirte que mi conciencia ha salido reforzada.
ResponderEliminarLos postes que he encontrado en el camino (ya sea en forma de libros o experiencias vitales), no han hecho más que refrendar esa idea.
Muchas veces, la búsqueda espiritual de un alma atormentada inmersa en un contexto mediocre y mezquino, es mucho más sincera y profunda que la de un monje enclaustrado en un
monasterio y en un determinado sistema de creencias.
El sufrimiento y el aprendizaje que uno pueda extraer de él, ayudan a resquebrajar el durísimo caparazón del ego.