jueves, 7 de junio de 2012

Hugo M. Enomiya Lassalle. Meditación cristiana, Yoga y Zen


El padre Hugo M. Enomiya Lassalle (1898-1990) fue un religioso jesuita alemán que ejerció su labor en Japón y que sobrevivió a la Bomba Atómica de Hiroshima en 1945. A finales de los años cuarenta se interesó por el Budismo Zen y el fruto de este interés fue su nombramiento de Roshi o Maestro Zen por el Roshi Yamada Koun de la escuela Sanbo Kyodan (fusión de las escuelas tradicionales Soto y Rinzai). A partir de entonces dedicó su vida a tender puentes entre la espiritualidad occidental y la espiritualidad oriental, entre el Catolicismo y el Budismo, entre la meditación cristiana y la meditación Zazen... Ana Maria-Schluter y Berta Meneses siguen manteniendo su legado en Zendo Betania

La Meditación, Camino para la Experiencia de Dios (ISBN: 84-611-3479-6) es un pequeño ensayo de Lassalle sobre el uso de la meditación como herramienta para que el hombre se encuentre a sí mismo y a Dios. Existen dos senderos, uno introductorio en que Dios es usado como objeto de la meditación y otro camino donde se supera la anterior etapa y el meditador pasa a un proceso de abismamiento o encuentro con él mismo. El autor habla de los beneficios del uso del Yoga y el Zazen en esta segunda senda. También nos habla de los ejercicios de San Ignacio de Loyola, del misticismo de San Juan de la Cruz, del antiguo texto cristiano La Nube del No-Saber del siglo XIV (que guarda similitudes con la filosofía oriental) o de las aportaciones de la Psicología Profunda de Jung a la explicación del sentir místico.

Este libro de Hugo M. Enomiya Lasalle puede servir para ver ese otro lado del catolicismo más abierto, uno que no tiene nada que ver con la imagen crematística del Vaticano o con la de una Iglesia en complaciencia con el poder. Convendría a más de uno para mitigar o eliminar cualquier acritud a todo lo que suena cristiano, un error que se comete en posturas de izquierda radical en la que habría que evitar juzgar a un católico por su filiación religiosa y hacerlo en cambio en su vertiente como persona (que al fin y al cabo es lo único que importa en nuestra relación con los demás, cosa que también valdría paraa posibles cristianos y musulmanes que tengan prejuicios con religiones que no sean las suyas).

No hay comentarios:

Publicar un comentario