viernes, 1 de junio de 2012

Por y para uno mismo. Un espacio propio

Una cosa que me va quedando más clara después de dos años de Hatha Yoga y Meditación Chan es que estas prácticas me están acostumbrando a que me cuide, a velar por el bien de mi salud y a valorar mi esencia con dignidad. También es un espacio en el que, afortunadamente, puedo trabajar y hacer cosas por y para mí de forma consciente (cosa que no da el escapismo de las drogas, el juego o el fútbol). Son como los momentos del día para encontrarme más conmigo mismo. El espacio interior es un tesoro que merecemos todos (no tenemos un espacio propio cuando vivimos para contentar a otros y cuando los problemas externos llenan nuestra mente). La creatividad surge de la libertad interior. El amor y el respeto deben comenzar por uno mismo para poder amar y respetar de forma sana a los demás.

12 comentarios:

  1. Y cuanto mejor nos encontramos con nosotros mismo, más ayuda podemos brindar a los demás. Porque la mejor ayuda viene de la presencia que las buenas personas irradian.

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  2. Es un fluir de energias, si al lado tienes alguien con buen rollo, ello se contagia.

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  3. Ayer, por ejemplo. Acudí con un querido amigo al Pedraforca y el buen rollo imperante podía palparse, más a un nivel energético que verbal. Por supuesto, el entorno ayudaba. Pero es el grado de afinidad que se tiene con la persona lo que determina que tengas un día para el recuerdo.

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    1. Ahora, que estuve a punto de 'matarle' (ja, ja) porque recordaba el itinerario como algo sencillo y casi echamos la última papilla. La memoria, a veces, juega malas pasadas.

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  4. Ese grado de afinidad, creo, es de lo más variable. Puedes alcanzar un grado de afecto casi fraternal con personas con las que no creías tener mucho en común. Todo depende de que haya llegado el momento de cruzar nuestros caminos.

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    1. El Amor y la Amistad son las cosas que más importan. Muchas cosas podrán ser de origen externo o creadas por otros, pero el amor y la amistad que sintamos no.

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    2. Sí. Y van de la mano, cosa que a veces no sucede en las relaciones de pareja.

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  5. Y luego están esos amigos (pocos) con los que, desde el mismo momento en el que se cruzan la miradas, ya detectas una familiaridad y conexión apabullante. No hace falta esperar a que transcurran los años. La sensación es inmediata y se mantiene, a pesar de los inevitables conflictos egóticos, a lo largo de toda una vida. Algo así me pasó contigo.

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  6. Una hermosa sentencia de San Francisco de Asís, muy acorde con el tono de este post:

    'Haz de mí, Señor, un instrumento de tu paz. Que donde haya odio, ponga yo amor; donde haya ofensa, perdón; donde haya discordia, ponga unión; donde haya error, ponga verdad; donde haya duda, ponga confianza; donde haya desesperación, ponga esperanza; donde haya tinieblas, ponga luz y donde haya tristeza, ponga yo alegría. Haz, en fin, Señor, que no me empeñe tanto en ser consolado como en consolar; en ser comprendido, como en comprender; en ser amado, como en amar. Porque dando es como se recibe, olvidando es como se encuentra, perdonando se es perdonado y muriendo se resucita a la vida que no conoce fin.'

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  7. Otra, extraída del Eclesiastés:

    'El amigo fiel es refugio seguro y el que lo encuentra halla un tesoro.' (Ecl. 6, 15)

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  8. Ayer volví a ver 'La Misión' (Roland Joffé, 1986) y me sigue pareciendo una estupenda película humanista que nos habla del Amor incondicional y de los sacrificios que a veces exige. Cine que eleva el alma y provoca una reflexión profunda acerca de lo que verdaderamente importa. Bella y profundamente emotiva.

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