martes, 27 de marzo de 2012

Pink Floyd. Stéphane Grappelli. Wish You Were Here

El pasado sabado compré en Discos Castelló de Barcelona el álbum Wish You Were Here del grupo Pink Floyd, que desde su publicación en 1975 es uno de los trabajos más emblemáticos de esta banda (lo que no es de extrañar). He adquirido concretamente la edición Experience que contiene dos discos compactos, el primero con la remasterización de 2011 y el otro con versiones inéditas en vivo o en estudio de algunos de los temas incluidos en el álbum (en www.amazon.co.uk existen algunas versiones más del álbum). 



La joya de la corona de este disco es la suite Shine on You Crazy Diamond, dividida en dos secciones (más nueve partes) y que no deja indiferente a ningún amante de la música. La verdad es que me tiene muy fascinado, tanto por su estructura abierta, como por esas cuatro notas que parecen un mantra que aparecen en el minuto 3:54 o por ese solo jazzístico de saxofón que toma el control a los 11:10 y que no suelta el tema hasta el final. Se podría decir que Shine on You Crazy Diamond pertenece al mismo grupo que Kind of Blue de Miles Davis o Chega de Saudade de Joao Gilberto, una música que en contexto trasciende su origen de género y que pasa a ser sólo Música, lejos de cualquier militancia musical y que puede estar en la discoteca de cualquier melómano (algo que se podría bautizar como música general que transcendiera las etiquetas).

En el segundo disco compacto de la edición Experience del álbum lo que más me ha llamado la atención es una versión en vivo de Shine on You Crazy Diamond (anterior en un año a la publicación del disco oficial) y una versión alternativa del tema Wish You Were Here que contaba con la colaboración de nada más y nada menos que del violinista de jazz Stéphane Grappelli (el socio del guitarrista icónico Django Reinhardt y que tuve la suerte de ver en dos conciertos suyos en Barcelona, una solo y otra con mi amigo brasileño Gabriel Palomero). Curiosamente Pink Floyd dejó en la despensa esta versión (aun así pagaron a Grappelli para que no se sintiera insultado aunque el bueno de Stéphane nunca dijera nada al respecto) y ha sido recuperada para la reciente remasterización. Vista con perspectiva, la aportación del violín de Grappelli es muy inteligente pero tampoco tan determinante para lamentar su no inclusión en el álbum original si disponemos de don Stéphane en solitario o con Django. De todas formas, el paso del tiempo y nuevas ediciones proporcionan oportunidades de recuperar material inédito, y la curiosidad de un dueto Pink Floyd-Grappelli no es para obviarlo. 

Respecto a la remasterización del álbum Wish You Were Here de Pink Floyd, me parece que han hecho un gran trabajo. Al contrario de lo que puedo decir de quién lo ha hecho del recopilatorio Francis Albert Sinatra & Antonio Carlos Jobim, que por momentos parece un maltrato a la voz de Frank Sinatra (como ese gallo que le hacen sufrir al crooner en The Girl from Ipanema -ese efecto de eco del master original estaba allí por algo- o la bajada de volumen e importancia de la voz de Jobim en ese mismo tema).

1 comentario: