lunes, 5 de marzo de 2012

El ensueño de la Interpretación de los Sueños


La Oniromancia o Arte de la Interpretación de los Sueños ha fascinado a los hombres de todas las épocas. El interés por el misterio del Sueño lo podemos encontrar tanto en las sociedades más primitivas (como los aborigenes australianos) como en las culturas más refinadas (India, China, el Islam del Medievo, etc...). En la Antiguedad occidental encontramos ejemplos de Oniromancia o Interpretación de los Sueños en tradiciones como la egipcia, la babilónica, la hebrea o la griega. De esta última cultura procede el libro integro conservado más antiguo sobre la investigación de los Sueños: El Onirocriticon o Libro de la Interpretación de los Sueños de Artemidoro de Daldis (siglo II d.C.)

Artemidoro de Daldis fue un adivino y intérprete de sueños que pudo vivir en la época del emperador romano Adriano. Se sabe muy poco de él, salvo que tuvo un hijo y que viajó por el Imperio Romano para recopilar cerca de 3.000 sueños de incontables personas. Es evidente el gran esfuerzo de investigación desplegado en su Onirocriticon, donde se interesa por la Psicología humana y el Simbolismo de los Sueños, huyendo de la Oniromancia de charlatanes que -según él- estaba demasiado extendida en Roma. En el aspecto filosófico se le suele emparentar -no sin controversia- con la escuela estoica de Marco Aurelio y Epicteto. Un siglo y medio después de Artemidoro, existe otra obra conocida sobre la interpretación de los sueños titulada Sobre los Sueños, escrita por el filósofo y obispo cristiano Sinesio de Cirene (discípulo y amigo de Hipatia de Alejandría). En la Edad Media los árabes recuperaron la figura de Artemidoro con la traducción de Hunayn Ibn Ishaq en el siglo IX.

Habrían de pasar 1.500 años para que la investigación de los sueños volviera a tener gran repercusión social y mediática, y fue gracias al Psicoanálisis del médico y pensador Sigmund Freud (1856-1939). La publicación de su obra La Interpretación de los Sueños en 1900 suscitó tanto interés que se convirtió en uno de los pilares de la teoría psicoanalítica (este tema también ocupa un considerable espacio en ese tocho que se titula Introducción al Psicoanálisis en Alianza Editorial). La diferencia más notoria con el concepto de Artemidoro y compañía es que el psicoanálisis tenderá más a la introspección del paciente que a la figura del intérprete externo de los sueños. Como Artemidoro, el pensamiento freudiano hace hincapie en el simbolismo onírico, originado por procesos del Inconsciente. A la par del precursor Freud, el pensador y psiquiatra Carl Gustav Jung -el rebotado más notorio del Psicoanálisis- asoció la interpretación de los sueños a los Arquetipos y el Inconsciente Colectivo. 


A continuación el podcast del programa de radio El Abrazo del Oso que habla de los Sueños y la Interpretación de los Sueños desde un amplio abanico de puntos de vista: fisiológico, científico, antropológico, freudiano, junguiano, literario (Calderón de la Barca, Mario Benedetti) y cinematográfico (Origen, Matrix, Freddy Krueger, etc...)

Para terminar el extracto concreto dedicado a Sigmund Freud y su Interpretación de los Sueños:

21 comentarios:

  1. Esta noche he tenido un sueño lúcido, de esos que sabes que estás soñando pero que dejas fluir con naturalidad.

    En la Wikipedia lo definen así: "Un sueño lúcido es un sueño que se caracteriza porque el soñador es consciente de estar soñando. Este tipo de sueño se puede dar de forma espontánea o bien ser inducido por determinadas prácticas y ejercicios"

    Para leer el resto del artículo ir a:
    http://es.wikipedia.org/wiki/Sue%C3%B1o_l%C3%BAcido

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  2. En el mismo artículo se habla de los sueños lúcidos en las prácticas orientales yoguis y tibetanas:

    "El único caso en el que no hay lugar a dudas es el del yoga del sueño desarrollado por el budismo tibetano, un conjunto de prácticas meditativas en estado de sueño lúcido. Su principio consiste en reconocer, durante el sueño, que se está soñando con el fin de percibir la dimensión ilusoria y voluntariamente modificable de las producciones oníricas. Esta práctica tiene sus orígenes en el norte de la India en los Seis yogas de Naropa, redactados en el siglo XI, y en el Tíbet en diversos aspectos de prácticas chamánicas de la religión Bön. Sus principales enseñanzas reposan en la Tradición oral de Zang Zhung, una instrucción plasmada por escrito en el siglo VIII (aunque mucho más antigua según la tradición Bön) y en el Tantra Madre"

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  3. Esos sueños dan respuesta (a veces), a dudas que nos asaltan.

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  4. Siempre se tendría que memorizar los sueños, ya que pueden tener un contenido valioso que (como tú dices) puede ayudar luego. Muchos artistas se han servido de los sueños para plasmar obras. Lovecraft tiene un cuento entero debido a una aventura onírica: "La Declaración de Randolph Carter" (son cinco páginas de nada, pero muy intensas).

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  5. Sí. E incluso muchas personas registran en un diario las imágenes y sensaciones que les transmiten los sueños más vívidos. Conozco a algunas que han visto reproducidas esas mismas situaciones en la realidad (o, más bien, en el estado de vigilia).

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    1. El sueño puede ser un instrumento de automejora y aprendizaje nada baladí. Ha de ser levantarse y apuntar el sueño a toda prisa, ya que la memoria tiene a distorsionar u olvidar el contenido onírico.

      Suena muy bonito, lo único malo es que dicen los sueños vividos no vienen cuando se esperan, tienen que crearse de manera espontánea.

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  6. El mundo onírico es una fuente de creatividad inagotable. Quiero decir que, si desarrolláramos conscientemente la capacidad de conectar con él, podríamos canalizar a esta dimensión obras de arte de belleza extrema (o monstruosidades de oscuridad inimaginable).

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  7. He captado algo de eso -el intercambio- en el sueño de esta noche, era como si jugara o actuara con el sueño, con toda la tranquilidad y fluidez del mundo. Y la ventaja es que sueño físico y el sueño onírico tienen distintos parámetros de tiempo, podemos dormir cinco minutos pero haber soñado el espacio de varias horas :-)

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  8. Unos lo llaman sueño; otros lo llaman viaje astral... Todo es un misterio abierto a múltiples interpretaciones.

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  9. Una vez tuve la sensación de salir proyectao hasta el techo. Incluso podía ver mi cuerpecillo dormitar. Pero no me causó ningún trauma. Intenté noche tras noche forzar (repetir) esa experiencia, pero me fue imposible. De todos modos, ojito con este tipo de situaciones en las que uno 'encontrarse' con alguna entidad poco amable.

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    1. Por eso he comentado lo de antes, forzar un tipo determinado de sueño no resulta. Hay que dar total libertad a nuestra mente. Es como la vida en la vigilia, cuando buscas no encuentras, cuando no buscas entonces encuentras.

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    2. Y hay que tener mucho cuidado con lo que se desea, porque puede conseguirse...

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  10. Los aborigenes australianos tienen la creencia del Tiempo del Sueño. Te paso el enlace de la Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Tiempo_del_Sue%C3%B1o

    Existe una película sobre el tema, protagonizada por Richard Chamberlain:
    "The Last Wave" (La Última Ola) de Peter Weir.

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  11. No recordaba que asociado al sueño existe el famoso sonambulismo. Lo que debe ser horrible es la parasomnia, que excita al durmiente como si le estuviera atacando el Freddy Krueger de Pesadilla en Elm Street del cineasta Wes Craven.

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    1. Vi un documental sobre ello. Horrible, en verdad.

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    2. Buscaré el documental, si se emitió en alguna televisión generalista tipo Televisión Española estará disponible (o si no está, seguro que hay otros documentales disponibles sobre los sueños).

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  12. Hablando de Peter Weir (notable cineasta que ha tocado casi todos los palos)... recomendaros el visionado de su última (y magnífica) obra: 'Camino a la libertad'. Narra la odisea de un grupo de prisioneros fugados de un gulag soviético. Recorrieron la distancia que va de Siberia a la India (hagan sus cálculos) atravesando desiertos y montañas que parecían de otro mundo. Todavía no se ha llegado a un acuerdo sobre la veracidad de tal hazaña... pero, aun como mera obra de ficción (y a pesar de sus evidentes problemas de montaje), la película bien merece que se le eche un vistazo. Os quedaréis boquiabiertos contemplando paisajes de una magnificiencia (y una crueldad) absolutas.

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    1. Intentaré ver la pelí, tiene el mismo leitmotiv de huida y grandes travesias que "Siete Años en el Tibet" de aquel alpinista que se convirtió en maestro de inglés de Tenzin Gyatso (el actual Dalai Lama).

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  13. Es cierto. Pero, a diferencia del tostonazo insípido y superficial de Jean Jacques Annaud, ésta sí ostenta cierto relieve y profundidad. Tiene un aire cuasi místico, a pesar de sus notorios fallos de raccord. En todo caso, habrá que esperar al montaje del director. No creo que esta versión sea el corte final.

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