miércoles, 12 de octubre de 2011

Un 12 de Octubre con regalos búdicos, psicología y el advaita vedanta de Adi Sankara


El Día de la Hispanidad del 2011 me ha deparado un café al mediodia con mis amigos Aída y Antonio en la C/Santiago Rusiñol de Sant Cugat. También para ser objeto de un par de regalos nacidos del cariño, la amistad y el agradecimiento. Sin que lo pudiera sospechar y con Antonio entreteniéndome, su pareja Aída ha aprovechado para ausentarse y mirar por los locales que aprovechaban este día festivo (hostelería y comercios extranjeros sobretodo) y ha regresado con dos regalos de índole búdico, una agenda y un pequeño Buda sentado que sirve para colocar velas planas:  


La llamada previa de Antonio para quedar para un café me ha pillado subiendo desde el quiosco de la Rambla del Celler de Sant Cugat, donde había adquirido mi última compra literaria: Filosofía Hoy: Gran Historia de la Psicología de Globus. No es extraño un ensayo de este tipo en contexto filosófico. Imaginaos que poco y mal conocida es la psicología en conjunto que no se asocia su origen lejano a la filosofía grecorromana, y aunque se pudiera objetar la aportación primigenia de Platón y Aristóteles, ya no es posible negarlo con la filosofía estoica de Epicteto y Marco Aurelio (sobre el primero escuché un MP3 donde se habla de esto y del segundo se toma prestado un párrafo en el libro del que estoy hablando). Hay sorpresas como el campo de investigación de la joven psicología científica de los siglos XVIII y XIX que englobaban estudios sobre el mesmerismo, la frenología y el espiritismo (sí, no estoy de coña). Tampoco podía faltar -entre otros apartados- el origen de la psiquiatría (Phillipe Pinel), el psicoanálisis freudiano, la Gestalt, el behaviorismo (estudio de los condicionamientos externos en el carácter de las personas), la Psicología Humanista, la Neurociencia o el tan de actualidad Crecimiento Personal (que se asocia a la espiritualidad pero que también tiene mucho de psicología y auto-psicología).

Por la tarde he aprovechado para salir otra vez y he terminado la lectura del libro La Esencia del Vedanta de Samkara. Adi Sankara, como también se le conoce, es considerado en la India como el filósofo más importante de su historia. Vivió entre el 788 y el 820 d.C. en medio de unos siglos convulsos donde la península indostánica vivió la irrupción del Islam, la desaparición del budismo y la regeneración del hinduismo clásico. Puso las bases del Advaita Vedanta, la enseñanza de No-Dualidad de la mística hindú. La antología que nos ocupa (publicada por Kairós) selecciona traducciones de cinco obras de Sankara más el original en sánscrito y unos comentarios a cargo de un experto en vedanta. De las cinco obras me quedó con las más filosóficas o pragmáticas y menos metafísicas: el Atmabodha y el Jivanmuktanandalahari. La primera explica el camino hacia los beneficios de la No-Dualidad y la segunda la percepción que tiene del mundo el practicante que se ha liberado de las ataduras ilusorias, un estado de paz en el cual se observan los acontecimientos externos como un río que fluye (parecido a las maneras de Heráclito y el taoísmo). Para ilustrar estas dos obras dos estrofas del Atmabodha:

6. El mundo del devenir, caracterizado por el apego, la aversión, etc..., es en efecto similar al sueño: parece real mientras persiste, se revela irreal al despertar

7. Así como la madreperla parece plata, así el mundo parece real mientras el Brahman No-Dual, sustrato de cada cosa, no es conocido 

4 comentarios:

  1. Esa es nuestra esperanza; que esta pesadilla carezca de sustancia y sólo parezca real mientras persista. Muchas veces, cuando me enfrasco en recordar mi infancia, tengo la sensación de haber vivido un sueño. Un mero sueño que me hace cuestionar su realidad. Fue real mientras lo viví. Irreal ahora que me viene a la memoria. Porque, recordando a Nisargadatta Maharaj, es la memoria lo que mantiene esa falsa sensación de verosimilitud.

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  2. Permíteme volver a citar al colosal Calderón de la Barca. Puro Vedanta.

    'Sueña el rey que es rey, y vive
    con este engaño mandando,
    disponiendo y gobernando;
    y este aplauso que recibe
    prestado, en el viento escribe,
    y en cenizas le convierte
    la muerte ¡desdicha fuerte!;
    ¡que hay quien intente reinar,
    viendo que ha de despertar
    en el sueño de la muerte!

    Sueña el rico en su riqueza
    que más cuidados le ofrece;
    sueña el pobre que padece
    su miseria y su pobreza;
    sueña el que a medrar empieza,
    sueña el que afana y pretende,
    sueña el que agravia y ofende;
    y en el mundo, en conclusión,
    todos sueñan lo que son,
    aunque ninguno lo entiende.

    Yo sueño que estoy aquí
    destas prisiones cargado,
    y soñé que en otro estado
    más lisonjero me vi.
    ¿Qué es la vida? Un frenesí.
    ¿Qué es la vida? Una ilusión,
    una sombra, una ficción,
    y el mayor bien es pequeño;
    que toda la vida es sueño,
    y los sueños, sueños son.'

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  3. También está el factor de castigarse mentalmente con la sensación de pesadilla. De esa manera el interior suma su fuerza a lo que pueda haber en el exterior. Como decían los estoicos grecorromanos, el exterior no depende de nosotros pero lo que SI depende de nosotros es nuestro estado interior, como nos tomamos las cosas.

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  4. Hermoso poema el de don Calderón de la Barca, tienes buen gusto ;-)

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