sábado, 11 de diciembre de 2010

Vangelis o el infinito en la música electrónica

El teclista y compositor griego Vangelis es uno de mis músicos favoritos, solo superado -en   cantidad de trabajos suyos en mi discoteca particular- por otros monstruos de la música como Miles Davis, Paco de Lucía o Antonio Carlos Jobim. 

Algunos de mis temas y álbums favoritos del pianista heleno son La Petite fille de la mer de L'Apocalypse des animaux (1973), Heaven and Hell (1975), Pulstar y Alpha   de Albedo 0.39 (1976), Spiral (1977), China (1978), Blade Runner (1982/1994), The Friends of Mr. Cairo (con Jon Anderson), Prelude de Voices, Sweet Solitude (de la edición del 25 aniversario de Blade Runner), etc... Son temas y conceptos sonoros en los que las armonías, las capas de sonido y el espaciado musical de Vangelis crean una atmósfera bella, envolvente y muy profunda (no estará de más llamar la atención sobre los temas Love Theme y Memories of Green de Blade Runner)

Aparte de su gran éxito en solitario con su sonido entre electrónico y orquestal de los años 70 y 80, Vangelis también fue teclista del grupo pseudo-Beatle The Forminx (1964-1965), ejerció de líder del grupo de rock progresivo Aphrodite's Child (1968-1971) y como integrante del dúo Jon & Vangelis grabó varios albums con el cantante Jon Anderson (miembro del grupo de rock progresivo Yes). También ha hecho sus pinitos en la música culta contemporánea con Beaubourg (1978) e Invisible Connections (1985, para el emblemático sello de música clásica Deutsche Grammophon).
  
Una buena página web independiente sobre Vangelis: http://elsew.com/


Heaven and Hell movement III (1975), utilizada en la serie Cosmos de Carl Sagan (video por bennihana123)


Love Theme de Blade Runner (1982) con escenas de la película


Sweet Solitude de la edición 25 Aniversario de la BSO de Blade Runner (2007)

5 comentarios:

  1. Este tío es un genio. Y lo más sorprendente es que su formación académica es escasa. Como en el caso de Tolkien (por poner un ejemplo evidente), posee el extraño y maravilloso don de conectarse con esa dimensión en la que la belleza y el misticismo caminan de la mano. Pues si algo define a la música de Vangelis es su capacidad de sublimar las emociones y elevar el espíritu (de ahí que gran parte de su obra sea rechazada y ridiculizada por el cultureta de pro).

    Como compositor de bandas sonoras, su labor no tiene precio. El tandem formado con Ridley Scott es, sin duda, uno de los más fructíferos y estimulantes (similar al que formaron Leone y Morricone) de la historia del cine.

    Obras maestras como 'Blade Runner' o 'Gladiator' (porque lo es; al menos, en su género), no tendrían, desde luego, la misma capacidad de epatar de haber contado con otro compositor en el elenco.

    Gracias, maestro!!

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  2. Corto y pego un comentario que escribí hará unos años en 'Dreamers. Películas para no dormir'. Versa sobre '1492. La Conquista del Paraíso' y, en este sentido, creo que conecta con la esencia del post.

    'Ridley Scott dirigió esta película en 1992 con motivo del Quinto Centenario del (re)descubrimiento de América. La cinta contó con un enorme presupuesto, hasta entonces el mayor en la historia de las coproducciones europeas, que en su mayor parte salió de las arcas del Ministerio de Cultura español. El largometraje comienza con Cristóbal Colón en el Monasterio de La Rábida (Huelva) y concluye tras la salida de la cárcel del (re)descubridor, y reflexiona sobre los finos límites entre el idealismo y la ambición, la utopía y la imposición, los hombres y mujeres que aparecen en la historia y los que hacen la historia. La película aborda el acontecimiento en un tono crepuscular estéticamente arrebatador, evitando los triunfalismos innecesarios.

    Magna muestra de cine épico, desbordante de emotividad y lirismo, ’1492’ se erige como película de bellísima factura, poderosa, sugerente, repleta de escenas para el recuerdo, que el tiempo se encargará de enaltecer.

    Lo que más me gustó:

    El subyugante hálito de humanismo, trascendencia y misticismo que impregna cada fotograma de la cinta.

    La feliz asociación (similar a la del tandem Leone-Morricone) entre el talento narrativo y visual de ese gran esteta que es Ridley Scott y la genialidad de un Vangelis espiritualmente desatado hacen de ’1492’ pura poesía cinética. Un verdadero bálsamo para el alma y los sentidos.

    El poderoso carisma interpretativo de Gerard Depardieu, magníficamente secundado por un reparto de campanillas.

    Las escenas de acción, dirigidas con garra y excelentemente coreografiadas.

    Frases favoritas: Reina Isabel (Sigourney Weaber ): "Os concedo un último viaje, pero ese Nuevo Mundo vuestro es un desastre".

    Colón (Gerard Depardieu):"¿Acaso el viejo... es un éxito?".'

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  3. Respecto a tu segundo mensaje, el binomio de Vangelis con 1492 de Ridley Scott es notorio. A mi juicio, la película no se puede entender sin la música. En el caso posterior de Alejandro de Oliver Stone me parece que funciona mucho menos.

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  4. Po zí; la verdad es que quería decir '1492'. Tenía en mente la maravillosa y evocadora banda sonora de Hans Zimmer para 'Gladiator' (habemus dignísimo sucesor en este aspecto). He de decir que el mejor Zimmer (el de 'El último samurai' o 'Gladiator', por ej.) detenta similar capacidad de elevar el alma y erizar todos los pelillos de nuestro bendito cuerpo.

    De ahí mi confusión. Dos musicazos que tienen el don de hacernos mejores personas (al menos, por breves momentos) y hacernos olvidar, por un instante, la mezquindad de este mundo.

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