sábado, 18 de diciembre de 2010

El mito Bruce Lee y sus inclinaciones filosóficas

El icono cultural Bruce Lee (1940-1973), actor y estrella seminal de las artes marciales en Occidente, sentía interés por el taoísmo, el zen y la filosofía occidental. Aparte de la cita en inglés "Be Water, my friend", popularizada vía anuncio de televisión, escribió y habló bastante sobre estos temas a lo largo de su corta, azarosa e intensa vida.                                                                              
He aquí varías muestras, extraídas de libros de Bruce vertidos al castellano por Alejandro Pareja (el trabajo de este traductor me gustó mucho en los clásicos Orgullo y Prejuicio de Jane Austen, Cumbres Borrascosas de Emily Bronte y los relatos de Sherlock Holmes de Arthur Conan Doyle): 

"Wu significa ‘no’, y wei significa ‘acción’, ‘hacer’, ‘afanarse’, ‘esforzarse’ u ‘ocuparse’. Pero Wu wei no significa no hacer nada, sino dejar en paz la propia mente, confiando en que trabaje por sí misma. Lo más importante es no forzarla en ningún sentido"

"Ser sabios en el kung fu no significa añadir más sino ser capaces de eliminar sofisticaciones y adornos y de ser sencillos, nada más, como el escultor que crea una estatua, no a base de añadir, sino de retirar lo no necesario para que quede a la luz la verdad, sin obstrucciones. Al kung fu le bastan las manos desnudas, sin la decoración caprichosa de guantes de vivos colores, que tienden a obstaculizar el funcionamiento natural de las manos. El cultivo más elevado tiende siempre a la sencillez, mientras que el cultivo a medias da en la ornamentación"

"En el taoísmo y en el Ch’an (zen) chinos, el mundo se ve como un campo indivisible, interrelacionado, sin partes que se puedan separar unas de otras. Es decir, que no existirían estrellas brillantes sin estrellas tenues, y tampoco existirían estrellas en absoluto sin la oscuridad que las rodea. Las oposiciones han adquirido una dependencia mutua, en vez de ser mutuamente exclusivas, y ya no existe ningún conflicto entre el hombre individual y la naturaleza"

"El objetivo del kung fu es, pues, el fomento de la salud, el cultivo de la mente, y la autodefensa. Su filosofía se basa en las partes integrales de la filosofía del taoísmo, el Ch’an (zen) y el I Ching (el Libro de los Cambios), el ideal de ceder ante la adversidad, de plegarse levemente para volver a levantarse más fuerte que antes, y de adaptarse armoniosamente a los movimientos del adversario sin esforzarse ni resistir. Se puede decir que el kung fu es el intento chino de descubrir los misterios de la naturaleza"

"La no-mente no es una mente en blanco que excluya todas las emociones, ni es una calma y silencio mental. Aunque el silencio y la calma tienen su importancia, el principio de la no-mente consiste principalmente en el «no-asir» de la mente. La mente del practicante del kung fu funciona como un espejo: no ase nada ni rechaza nada; recibe pero no se guarda nada. Como dijo Alan Watts, la no-mente es «un estado de plenitud en que la mente funciona con libertad y facilidad, sin tener la sensación de que hay una segunda mente o un ego que la vigila garrote en mano». Lo que quiere decir Alan Watts es que debemos dejar que la mente piense lo que quiera, sin intervención por parte del pensador independiente o del ego que tenemos dentro"

2 comentarios:

  1. La cita que Bruce coge de Alan Watts puede ser una buena explicación de algunas sensaciones que he experimentado últimamente, en las que he sentido que algo me arrastraba sin dar tiempo al racionicio o intelecto a trazar planes. Algo bonito cuando es amor, empatía y/o compasión.

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  2. Watts conecta con lo que el Vedanta Advaita considera indispensable para la liberación: convertirse en el observador de los pensamientos, dejando que fluyan libremente pero sin caer en el error de identificarse con ellos.

    La mente sigue sus propias reglas (entre ellas, la de evitar el AHORA como una peste), pero nosotros NO somos la mente.

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