martes, 27 de agosto de 2013

Cthulhu Hiborio (Lovecraft y Robert E. Howard)

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Cthulhu Hiborio por Antonio Ortiz Carrasco se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.
Basada en una obra en antoniortizcarrasco.blogspot.com.



CTHULHU HIBORIO por Antonio Ortiz Carrasco (escrito en 2001 para una posible publicación en revista y ligeramente remozado en 2013 para su publicación en este blog)

Es bien sabido que la amistad epistolar de Robert E. Howard con H.P. Lovecraft fue significativa para su carrera y que ello permitio al escritor de Cross Plains introducirse en el circulo literario del místico de Providence, máximo creador de los que después serían llamados Mitos de Cthulhu. Ello facilito que el propio Howard escribiera relatos específicos para los Mitos, algunos de ellos tan estimables como The Black Stone (1931). Fuera del propio ciclo de los Mitos de Cthulhu encontramos también otras historias de personajes howardianos que si bien no son propiamente de los Mitos, al menos están conectados a ellos como en el caso de la Edad Hiboria de Conan.

Lo que comenzaría siendo una serie de guiños entre los integrantes del Circulo de Lovecraft se iria convirtiendo despues de la muerte de Howard y Lovecraft en un cruce visto desde una manera más comercial y menos desinteresada cuando la saga de Conan y los Mitos de Cthulhu se convirtieron en ciclos de gran éxito de ventas.

De cualquier manera, estas uniones del material howardiano con los Mitos inspirados por Lovecraft tiene un gran interés para que hagamos un seguimiento de los ciclos del escritor tejano en los que en un momento u otro se enlazan directa o indirectamente con el universo lovecraftiano.
1. Los hombres-serpiente de Valusia

Los enemigos del rey Kull en el relato The Shadow Kingdom (1929) pasaron a ser una referencia clásica de los Mitos de Cthulhu debido a las referencias que hizo Lovecraft en relatos como The Haunter of the Dark, The Shadow Out of Time o The Diary of Alonzo Typer (todos ellos escritos el año 1935) y que tuvieron continuidad en bastantes escritores posteriores del ciclo lovecraftiano. Es de suponer que los hombres-serpiente fueron concebidos por Howard como una creación de fuera de los Mitos, ya que la primera historia que escribió el autor tejano para este ciclo fue The Children of the Night (1931).

Otro integrante del Circulo de Lovecraft, el poeta, escultor y narrador californiano Clark Ashton Smith también hizo su guiño literario a Howard con la inclusión de los hombres-serpiente en el ciclo de Hiperbórea, donde Smith creo a la deidad primigenia Tsathoggua, el dios con repugnante forma de sapo. Las historias donde intervienen los hombres-serpiente de Hiperbórea son The Double Shadow (1931), Ubbo Sathla (1933) y otras historias como The Utmost Abomination realizadas en colaboración postuma con Lin Carter, el cual también utilizo los hombres-serpiente en sus historias de Thongor de Lemuria.

El conjunto de Los Mitos de Cthulhu proporciona una historia de lo más activa al pueblo serpiente desde los tiempos prehistóricos del continente primigenio de Pangea, que incluía el territorio original de Valusia. Según estas historias los hombres-serpiente aparecieron aproximadamente hace 250 millones de años. Formaron un Primer Imperio y una avanzada civilización en el territorio de Valusia, donde prosperaron en conocimientos científicos y de magia negra hasta el advenimiento de los dinosaurios. La expansión de los grandes reptiles les hizo huir en gran número a otros lugares como Yoth, Hiperbórea (donde adoptarían el culto de Tsathoggua), Lemuria e incluso las Tierras del Sueño de los relatos dunsanianos de Lovecraft.

Después de la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años, el reinado de mamíferos y primeros homínidos provocó nuevas situaciones que se concretaron en la destrucción del reino de los hombres-serpiente en Lemuria en el año 500.000 a.C. y su regreso a su Valusia natal, en la que encontraron a hombres que se habían aposentado en el territorio durante su éxodo. Fue en este tiempo cuando se formó el Segundo Imperio de los hombres-serpiente en Valusia, que esclavizó a los humanos durante largo tiempo. La insoportable opresión a la que eran sometidos estos provocó una gran rebelión contra sus explotadores y con ello la caida del Segundo Imperio. Después de esto la tierra de Valusia fue regida por hombres y aparecieron otras primeras civilizaciones humanas en Kamelia, Verulia, Grondor, Thule, Commoria, Atlantis y Lemuria. Entonces los hombres-serpiente de Valusia cambiaron de estrategia. Desde sus templos religiosos los sacerdotes del pueblo serpiente consiguieron volver de nuevo el poder mediante el asesinato y la suplantación de los reyes humanos de Valusia gracias a artes mágicas que les permitian aparentar humanos a ojos de estos. Todo esto duró hasta que un bárbaro de Atlantis llamado Kull subió al trono de Valusia y descubrió sus planes en el año 18.000 a.C. Las posteriores persecuciones a la que fueron sometidos los hombres-serpiente les hizo volver a huir de Valusia.

Un posterior cataclismo geológico a gran escala hundió bajo el mar las civilizaciones de Atlantis, Lemuria y Valusia y daría paso a la posterior Edad Hiboria. Los hombres-serpiente crearon diversas ciudades en lo que hoy es el sur del continente africano. La más importante de todas, Yanyoga, duraría hasta el año 10.000 a.C. cuando Conan el Cimmerio, un bárbaro convertido en rey de Aquilonia, llegó allí con sus tropas persiguiendo al brujo Thoth-Amon de Estigia y la destruyó. No estará de más decir que la tierra de procedencia de Thoth-Amon era una civilización humana que conservaba algunas tradiciones del pueblo reptil de Valusia, entre ellas la adoración de Set, una de las deidades de los hombres-serpiente tal como se explica en el relato de Conan Red Moon of Zembawbei de L. Sprague De Camp y Lin Carter:

"Las leyendas aseguran que la primera piedra, empapada de sangre, de la antigua Zembawbei, había sido puesta por los antiguos hombres serpiente de Valusia, los hijos de Set y de Yig, y del negro Han y de la serpiente barbuda Byatis".

Después de la derrota final de los hombres-serpiente de Yanyoga ante las fuerzas combinadas del ejercito aquilonio y de las amazonas negras, el pueblo serpiente entró en una decadencia irreversible que tuvo como resultado su involución genética en engendros reptilianos como los habitantes de Irem de «The Nameless City» (1921) de Lovecraft y los Hijos de la Noche o Gusanos de la Tierra de Inglaterra y Gales de los relatos «The Children of the Night» (1931), «The People of the Dark» (1932) y «Worms of the Earth» (1932). Las simientes de algunas de estas especies sucedáneas fueron cruces antinaturales con otros reptiles e incluso con seres humanos. Diversos relatos de Lin Carter y Karl Edward Wagner ahondan sobre este tema.

2. Bran Mak Morn y los pictos

El caudillo picto Bran Mak Morn, descendiente directo de Brule el Asesino de la Lanza (el compañero inseparable de Kull de Valusia), forma parte oficial de los Mitos de Cthulhu gracias al impresionante relato Worms of the Earth (1932) de Robert E. Howard, ambientado en la Britania de los tiempos del emperador romano Trajano. En este cuento corto, la muerte de un picto a manos de los romanos hace que Bran decida invocar a los Gusanos de la Tierra para vengarse. Resulta paradójico señalar que esta acción temeraria será la causa de la maldición que significará la progresiva decadencia del pueblo picto, tal como dice el experto Javier Martín Lalanda en su ensayo howardiano La Canción de las Espadas (1983):

"El jefe de los pictos ha utilizado contra los enemigos armas que han ofendido la dignidad y naturaleza humana, en contra de la advertencia de Gonar, lo que acarreará una maldición sobre él y su pueblo. Los pictos se extinguirán paulatinamente, sin conseguir su sueño de libertad".

Bran Mak Morn morirá en el transcurso de una gran batalla en Galloway y su espíritu pasará al interior de una estatua negra modelada a imagen y semejanza del caudillo picto. Bran no tardará mucho en ser adorado como un dios por su pueblo y alrededor de su imagen se creará un culto macabro. Estos adoradores pictos tendrán una importante intervención en el relato howardiano The Dark Man (1931), protagonizado por un aventurero irlandés del siglo XI llamado Turlogh "Dubh" O'Brien. Uno de los personajes pictos de esta historia contará a Turlogh el triste destino de su pueblo:

"Ahora vivimos como lobos, diseminados sobre las islas, entre las rocas escarpadas de las regiones montañosas y en las sombrías colinas de Galloway. Nuestro pueblo se extingue. Nosotros desapareceremos pero el Hombre Oscuro quedará... Bran Mak Morn, el Oscuro, el gran rey, cuyo espíritu reside para siempre en la piedra esculpida a su imagen".

El Culto de Bran será recogido por el místico aleman Von Junzt en el libro maldito Cultos sin Nombre (también conocido como Libro Negro o Unaussprechlichen Kulten en muchos relatos de los Mitos de Cthulhu) en la edición original de 1839. Von Junzt fue uno de los escritores de libros abominables que inventó Robert E. Howard para hacer juego con el árabe Abdul Alhazred y su famoso libro Necronomicón, ambos invenciones de Lovecraft. El relato The Children of the Night de Robert E. Howard, cuenta así la asociación de Bran Mak Morn con el Unaussprechlichen Kulten de Von Junzt:

"- Recordaréis que Von Junzt menciona a un llamado culto de Bran - dijo Clemants, llenando la cazoleta de su pipa con una clase particularmente repulsiva de tabaco común -. Creo que una vez os oí a ti y a Taveral discutiéndolo.
- Como infiero de tus insinuaciones - replicó bruscamente Kirowan -, Von Junzt incluye este culto particular entre los que aún existen. Absurdo.
Clemants negó nuevamente con la cabeza.
- Cuando era joven y me abría paso a través de cierta adversidad, tenía por compañero de cuarto a un muchacho tan pobre y ambicioso como yo. Si te dijera su nombre, te asombrarías. Aunque provenía de un viejo linaje escocés de Galloway, era obviamente de tipo no ario.
»Esto lo digo con la mayor discreción, entendedme. Pero mi compañero de cuarto hablaba en sueños. Empecé a escuchar y recompuse sus balbuceos dispersos. Y en lo que murmuraba oí por primera vez el viejo culto aludido por Von Junzt del rey que rige el Imperio Oscuro, el cual revivía un imperio más viejo y oscuro aún que se remontaba a la Edad de Piedra; y de la gran caverna sin nombre donde se halla el Hombre Oscuro... la imagen de Bran Mak Morn, tallada según su semejanza por la mano de un maestro mientras aún vivía, y a la cual cada adorador de Bran peregrina una vez en su vida. Sí, ese culto vive hoy en los descendientes del pueblo de Bran... una corriente silenciosa y desconocida que afluye al gran óceano de la vida, esperando que la imagen de piedra del gran Bran aliente y se mueva con una vida repentina, y salga de la gran caverna para reconstruir su imperio perdido"

La obsesión de Bran por reunir a todas las tribus pictas dispersas en un único liderazgo para crear un nuevo imperio picto, nos hace recordar la ascensión del antiguo imperio picto de Gorm, que significó la destrucción de la civilización hiboria en el ensayo-ficción La Edad Hiboria (1936) de Robert E. Howard. Asimismo este ensayo enlaza la edad precataclismica de Kull con el ciclo hiborio, lo que la asocia también con los Mitos de Cthulhu.

Para terminar, diremos que Lovecraft hizo una referencia al culto de Bran o al propio Bran Mak Morn a través de uno de los personajes de su relato The Whisperer in Darkness (1930) de Lovecraft junto con otras criaturas y deidades propias de los Mitos:

"Me encontré con nombres y términos que había oído en otro lugar relacionados con las cosas más espantosas. Yuggoth, el gran Cthulhu, Tsathoggua, Yog-Sothoth, R'lyeh, Nyarlathotep, Azathoth, Hastur, Yian, Leng, el lago de Hali, Bethmoora, el Signo Amarillo, L'mur-Kathulos, Bran y el Magnum Innominandum; y me sentí transportado, a través de eones y dimensiones inconcecibles a unos mundos de extraña y remota naturaleza, cuya existencia intuyó vagamente el loco autor del Necronomicon".

Como se puede observar, Lovecraft coge tambien aqui algunos nombres prestados de otros escritores: Lord Dunsany, Ambrose Bierce y Robert W. Chambers. Precisamente estos dos últimos influyeron sobre Robert E. Howard en algunos de los relatos que escribió sobre el Oeste americano o imitando esta época (como por ejemplo los varios cuentos de Conan en los Yermos Pictos).

3. Conan y la Edad Hiboria

Con estos antecedentes hubiera sido fácil que a más de un escritor se le ocurriera asociar al ciclo del cimmerio con los Mitos de Cthulhu, pero en el Circulo de Lovecraft no se hizo mucho en este aspecto. Tan solo Lovecraft hizo un guiño a la Cimmeria de Conan en el relato The Shadow Out of Time (1936) cuando la mente del protagonista es arrebatada de su cuerpo humano y trasladada a otro perteneciente a un ser de la Gran Raza de Yith, unas criaturas que intercambian sus mentes con otros seres inteligentes a través del tiempo y del espacio:

"Conversé con el espiritu de Nug-Soth, mago de los conquistadores negros que invadirán el mundo en el año 16000 de nuestra era; con el de un romano llamado Titus Sempronius Baesus, que había sido cuestor en los tiempos de Sila; con el de un egipcio llamado Khephnés, que me reveló el horrible secreto de Nyarlathotep; con el de un sacerdote del reino central de Atlantis; con el de James Woodville, señor de Suffolk en tiempos de Cromwell; con el de un astrónomo peruano del periodo preincaico; con el de un médico australiano, Nevel Kingston-Brown, que morirá en el año 2518 d.C.; con el de un archimago del reino de Yhe, perdido en el Pacífico; con el de Theodotides, oficial greco-bactriano del año 200 a.C.; con el de un anciano francés de tiempos de Luis XIII, llamado Pierre Louis-Montagny; con el de Crom-Ya, caudillo cimmerio del año 15.000 antes de Jesucristo; y con tantos otros, que no puedo retener los sorprendentes secretos y las turbadoras maravillas que me revelaron".

Como se puede observar, el nombre del jefe cimmerio nombrado por Lovecraft está tomado de Crom, el dios de los cimmerios de la Edad Hiboria. Crom-Ya sería posteriormente recuperado por Brian Lumley y otros escritores en diversos relatos y novelas que utilizaban préstamos de la Edad Hiboria y de los Mitos de Cthulhu.

Robert E. Howard tampoco realizó intentos muy serios de mezclar estrictamente las aventuras de Conan con el ciclo lovecraftiano. El único relato en este sentido quizás sea, de manera algo indirecta, el relato The Haunter of the Ring (1934) donde aparecen los profesores Conrad y Kirowan de The Children of the Night y el Anillo de Thoth-Amon que causa tantos problemas a un Conan rey en The Phoenix of the Sword (1932). También se da la curiosidad de que Howard menciona a Cthulhu, Yog-Sothoth y Tsathoggua en la primera versión escrita de este último relato (siendo eliminadas estas referencias en la versión del mismo para Weird Tales).

Por lo demás, entre los restantes miembros del Circulo de Lovecraft únicamente Henry Kuttner hace referencia a Cimmeria en su relato The Invaders (1939). También existe un fragmento de una historia inacabada por Clark Ashton Smith titulada The Infernal Star en el que el nombre de Cimmeria se mezcla con los de otras sagas de Smith como Averoigne, Poseidonis y Zothique.

Despues de la muerte de Robert E. Howard y H.P. Lovecraft durante la segunda mitad de los años 30, los dos escritores que habían fascinado a los lectores de la revista Weird Tales (junto con Clark Ashton Smith eran conocidos como los Tres Mosqueteros de esta revista pulp dirigida por Farnsworth Wright) cayeron en el olvido y fueron recuperados posteriormente por August Derleth (en el caso de Lovecraft) y L. Sprague De Camp (en el caso de Howard, y más concretamente Conan).

Precisamente la entrada de Lin Carter como colaborador de Sprague De Camp en la sistematización de de la cronología del cimmerio facilitaría algunas conexiones de Conan con el panteón de Cthulhu, ya que Carter también estaba realizando historias para el universo creado por Lovecraft. Así pues, tenemos la presencia de una singular estatua del dios Tsathoggua en la Isla Sin Nombre de la novela Conan The Buccaneer (1967) y las menciones a los dioses-serpiente Yig, Byatis y Han el Oscuro (estos dos últimos debidos a la pluma de Robert Bloch) en uno de los relatos que conforman el libro Conan de Aquilonia (1977). También el relato corto The Ivory Goddess de Carter y De Camp (perteneciente a un libro posterior llamado Conan the Swordsman) nos depara otra mención de Yig, deidad que apareció por primera vez en los cuentos The Curse of Yig (1928) y The Mound (1930) de Lovecraft y Zealia Bishop.

Otro nombre que contribuyó a aprovechar el tirón del éxito comercial de las novelas y cómics de Conan y los Mitos de Cthulhu fue el escritor inglés Brian Lumley, contratado por August Derleth para hacer un revelo generacional para revitalizar los Mitos de Cthulhu. Precisamente en uno de los primeros relatos que Lumley escribio para Derleth encontramos el relato The Sister City (1969), que relaciona la Cimmeria hiboria con el relato The Doom That Came To Sarnath (1919) de Lovecraft. Su protagonista Robert Krug, interesado en el dios Bokrug de la antigua ciudad de Ib, descubre entre unas ruinas submarinas unas inscripciones labradas que dicen:

«Ib ha desaparecido, pero los dioses viven. En el mundo existe una ciudad hermana, oculta en la Tierra, en las tierras bárbaras de Zimmeria. Allí el pueblo prospera , y los dioses serán venerados; hasta el advenimiento de Cthulhu...»

Tras este descubrimiento Robert Krug busca a un erudito sobre tiempos antiguos que le esclarezca la situación:

"Muchos meses después, en El Cairo, busqué a un hombre versado en la antigua sabiduria, autoridad completamente reconocida en antiguedades prohibidas y regiones y leyendas prehistóricas. Este sabio no había ído hablar jamás de Zimmeria, pero conocía otra región que en otro tiempo había tenido un nombre muy similar.
- ¿Y donde está situada Zimmeria? - pregunté.
- Desgraciadamente - contestando mi erudito asesor, consultando un mapa -, casi toda Zimmeria se halla bajo el mar, aunque originalmente estaba situada entre Vanaheim y Nemedia, en la antigua Hiperbórea"

Cualquiera que repase el atlas de la Edad Hiboria de Conan reconocerá que las referencias geográficas comentadas por Lumley coinciden más o menos con las de Howard. La mención de la inclusión de Cimmeria, Vanaheim y Nemedia en Hiperbórea podemos tratarlo como un error inicial de Lumley al querer dar un nombre al continente de los hiborios. Por si todavia quedaran dudas, otro fragmento del relato específica la situación geográfica exacta en la actualidad de Cimmeria:

"- Amigo mio, busca usted en vano -sonrió- ; por que Zimmeria, o lo que queda de ella, circunda esa parte nordeste de Inglaterra que es su tierra natal"

Este dato coincide con un momento determinado del ensayo La Edad Hiboria de Robert E. Howard que comenta un cataclismo menor que sufre el continente hiborio cientos de años despues de Conan:

"Grandes sectores de la costa occidental se hundieron. Vanaheim y Aesgaard occidental -ocupado por glaciares y deshabitado desde hacía siglos- desaparecieron bajo las olas. El océano irrumpió en torno a las montañas de Cimmeria occidental para formar el mar del Norte. Estos montes se convirtieron en las islas posteriormente conocidas como Gran Bretaña e Irlanda".

Lumley siguio introduciendo elementos hiboreos en otras obras posteriores como In the Vaults Beneath (1971) y The Transition of Titus Crow (1975). En estos relatos aparecen los fragmentos G'harne, un misterioso hallazgo arqueológico investigado por el investigador inglés Sir Amery Wendy-Smith que nombra explicitamente a los bárbaros de Cimmeria y a la región aquilonia de Gunderland junto a otros nombres propios de los Mitos de Cthulhu como Kara-Shehr, Mnar, Leng, R'lyeh, Yuggoth y otros. El arqueólogo que protagoniza In the Vaults Beneath comenta:

"La reunión tenía el propósito de clasificar todos nuestros descubrimientos, y correlacionar los mapas de las masas continentales de la Tierra durante los diversos períodos de la evolución del planeta con posibles campos arqueológicos de los Fragmentos G'harne. Stonehenge sólo fue el principio, y si se podía confiar en las traducciones de Walmsley, de todos modos no hubiera servido de nada excavar allí, pues aquel que había sido enterrado allí hacía ya tiempo que había sido extraido; «escapado», decían los fragmentos; cuando los primitivos cimmerios invadieron Gunderland y destruyeron el Gran Signo Antiguo, destrozaron también los terraplenes exteriores de defensa, y solo dejaron en pie el círculo".

El suceso comentado en los fragmentos G'harne hace referencia a la destrucción de Gunderland, suceso que también había escrito Robert E. Howard en La Edad Hiboria con estas palabras:

"Empujados por las continuas oleadas de invasores de más al norte, los cimmerios también avanzaron, y no hubo ejército ni ciudad que se les resistiera. Invadieron y destruyeron por completo el reino de Gunderland, y luego cruzaron la antigua Aquilonia hasta chocar brutalmente con las huestes pictas".

Despues de Lin Carter y Brian Lumley los cruces entre la Edad Hyboria y los Mitos de Cthulhu han tenido escasa relevancia en el conjunto de los dos universos. Quizás lo más destacable sean las aventuras de Simon de Gitta del escritor Richard L. Tierney y la presencia de diversos nombres lovecraftianos como Bokrug, Eibon y Nyarlathotep en recientes pastiches literarios de Conan.

También ha habido uniones de los universos hiborio y lovecraftiano en el mundo del cómic. Dos relatos howardianos de los Mitos de Cthulhu fueron adaptados a relatos de Conan en los números 21 y 35 de Conan the Barbarian de Marvel. Fueron The Black Stone y The Fire of Asshurbanipal

Los Mitos también dejan sentir su influencia en el número 1 de La Espada Salvaje de Conan, que adaptaba el relato inconcluso Mistress of Death (protagonizada originalmente por la heroina howardiana Agnes de Chastillon y convertida para la ocasión en una historia de Conan y Red Sonja). El guión de Roy Thomas se toma una licencia cthulhuniana cuando el brujo Costranno hace una invocación despues de apresar a una mujer llamada Berthilda:

"Oidme, Gol-Goroth, Yog-Sothoth y todos los diablos de lo oscuro... Tomad este sacrificio vivo de vuestro siervo a quien vuestro anillo embrujado ha reconstituido..."

Otro número posterior al número 200 de La Espada Salvaje de Conan también contará con una aparición estelar de Yog-Sothoth.


4. Otros personajes

Después de Conan el Bárbaro, los hombres-serpiente de Valusia y el picto Bran Mak Morn, otros personajes howardianos también se han relacionado más o menos con los Mitos de Cthulhu, ya sea por la mano del mismo Howard o de otros escritores posteriores:

El proscrito Turlogh "Dubh" O'Brien, que en la historia The Gods of Bal-Sagoth (1931) de Howard, llega por casualidad en una isla habitada por una antigua civilización que rinde culto al dios Gol-Goroth, deidad emparentada con el panteón de Cthulhu por este pasaje del relato The Children of the Night donde uno de sus personajes hace esta afirmación:

"- Bien -dijo finalmente- suponed que admitimos la antigua existencia de cultos girando en torno a tales dioses y entidades innnombrables y horrendas como Cthulhu, Yog-Sothoth, Tsathoggua, Gol-Goroth y otros parecidos, sigo sin poder creer que supervivientes de tales cultos acechen en los rincones oscuros del mundo".

El mago atlante Kathulos, el villano de la novela corta Skull-Face (1929) protagonizada por Stephen Costigan, cuyo nombre sale mencionado en un relato de Howard para los Mitos de Cthulhu llamado Dig Me No Grave (1937).

El puritano inglés Solomon Kane, que en The Moon of Skulls (1930) llega a una antigua ciudad en África construida por los atlantes que sobrevivieron al Gran Cataclismo anterior a la Edad Hiboria de Conan. Estos descendientes de la civilización original de Atlantis siguen adorando a sus antiguos dioses Valka, Hotath y Golgor (posiblemente Gol-Goroth).

En el relato The Temple of Abomination (1975) del pirata irlandés Cormac Mac Art, en su origen un fragmento de Robert E. Howard que fue completado por Richard L. Tierney, son comentados los shoggots lovecraftianos y los hombres-serpiente de Valusia. Algunos pastiches de Cormac Mac Art realizados por Andrew Offutt han seguido este camino con reiteradas referencias a los Mitos de Cthulhu y otras sagas howardianas como las de Kull, Conan y Bran Mak Morn.

Y por último, el detective Steve Harrison, al que Lin Carter asocia con los dioses Cthugha y Ubbo-Sathla en el relato Dead of Night (1988).


PRINCIPALES FUENTES DE INFORMACIÓN PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE ARTÍCULO:

«Cthulhu Mythos: Bibliography and Concordance" por Chris Jarocha-Ernst, Armitage House, 1999.

«The Children of Yig» por Shannon Appel, de «Starry Wisdom» Vol.1 Num. 3, 1997.

«En la noche de los tiempos» por H.P. Lovecraft, de «Los Mitos de Cthulhu», Alianza Editorial, 1997.

«Conan de Aquilonia» por L. Sprague De Camp y Lin Carter, Martinez Roca, 1996.

«La Edad Hiboria - Parte 2» por Robert E. Howard, de «Conan el Vengador», Martinez Roca, 1996.

«Lovecraft: Una Biografía» por L. Sprague De Camp, Editorial Valdemar, 1993.

«El Reino de las Sombras» por Robert E. Howard, de «Rey Kull», Martinez Roca, 1994.

«El Hombre Oscuro» por Robert E. Howard, de «Gusanos de la Tierra», Martinez Roca, 1987.

«Los Hijos de la Noche» por Robert E. Howard, de «El Valle del Gusano», Martinez Roca, 1986.

«En las bóvedas subterráneas» por Brian Lumley, de «El Visitante Nocturno», Martinez Roca, 1986.

«La Canción de las Espadas» por Javier Martín Lalanda, Tiempo de Ediciones S.A. , 1983.

«La Ciudad Hermana» por Brian Lumley, de «Relatos de los Mitos de Cthulhu 3», Editorial Bruguera, 1969.

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