sábado, 31 de julio de 2010

Ramiro Calle: Conversaciones con Yoguis


El profesor Ramiro Calle es considerado el pionero de la enseñanza del yoga en España y también el precursor de la interacción de esta disciplina con la psicoterapia y la neurociencia. Imparte desde hace 40 años su labor como docente en su centro de yoga Shadak en Madrid. Es autor de más de 200 libros sobre salud, espiritualidad hindú y pensamiento oriental, entre ellos La sabiduria de los grandes yoguis (Oniro), Buda, el Príncipe de la Luz (Booket), Ramana Maharshi, el Maestro Perfecto (Cedel) y  Yoga para todos: Posturas, Respiración, Relajación y Técnicas de Meditación (Martinez Roca). 

Ramiro Calle es un incansable viajero a la India, hecho que queda constatado en su más reciente libro, Conversaciones con Yoguis (ed. Kairós, 2010), que recoge entrevistas realizadas a lo largo de muchos años con una cincuentena de sabios y místicos hindúes (ascetas errantes, maestros de Advaita Vedanta, jainistas y otros ejemplos de espiritualidad índica). No faltan tampoco la presencia de médicos que constatan los beneficios del yoga o incluso una entrañable entrevista con Vicente Ferrer.

Por las páginas de Conversaciones con Yoguis nos enfrascaremos en una adictiva lectura por la vida y pensamientos de personajes como Swami Muktananda, Anandamayi Ma, el centenario Pandit Roy, Ramesh Balsekar, Dadaji, Baba Shibananda (el anciano que acompaña a Ramiro Calle en la foto de la portada del libro) y muchos otros que dejan caer perlas en forma de reflexiones espirituales que trascienden filosofías y religiones. Que sirva como ejemplo este breve pero contundente extracto de la página 199 del libro :
RAMIRO CALLE - ¿Cómo entender el auténtico amor más allá del ego?
SWAMI TILAK - Cuando no esperamos nada de la persona que amamos.  

Para terminar el enlace a la página web oficial del autor: http://www.ramirocalle.com/

viernes, 30 de julio de 2010

El viaje estelar de la sonda Voyager 2

Un hermoso vídeo, con música de J.S. Bach, sobre el viaje estelar de la sonda Voyager 2 a los planetas exteriores del Sistema Solar: Júpiter (1979), Saturno (1981), Urano (1986) y Neptuno (1989). Para amantes de la astronomía y los compositores clásicos.

lunes, 12 de julio de 2010

Reseñas de Diario de un Zombi de Sergi Llauger y un poco de Romero

El bueno de Erico no deja indiferente a nadie. Aparte de mi propia reseña en http://antoniortizcarrasco.blogspot.com/2010/07/sergi-llauger-y-su-obra-diario-de-un.html existen otras críticas de Diario de un Zombi por la Red, muy positivas todas ellas y que coinciden en darle de comer aparte respecto a la inmensa mayoría de la ficción zombi publicada en nuestro país. Dos de estas reseñas son las de...

Fernando Martínez Gimeno para la web de Anika entre Libros:
http://libros2.ciberanika.com/desktopdefault.aspx?pagina=%7E%2Fletras%2Fl%2FP05558.ascx

Juande Garduño para la web Biblioteca Imaginaria:
http://www.labibliotecaimaginaria.es/page10.php?post=677

 Para terminar un extracto inicial de El Día de los Muertos (1985) de George Romero:

domingo, 11 de julio de 2010

(Humor) Conversación entre la cinta VHS y un Spectrum de 48K

La sección de la Cinta VHS del programa humorístico Muchachada Nui de RTVE. En esta ocasión la cinta VHS (después de desproticar contra el DVD) conversa con un ZX-Spectrum en un banco :-) 

domingo, 4 de julio de 2010

Sergi Llauger y su obra "Diario de un zombi"

He terminado la lectura de Diario de un zombi del escritor catalán Sergi Llauger. Ha sido la mejor novela del género de muertos vivientes que he leído hasta ahora, supera en mucho a mis lecturas precedentes en calidad literaria y en la construcción de los personajes. Esta obra es la que más oportunidades tiene de captar el interés del lector de literatura general o del que no guste de este tipo de ficción, ya que por sus características es una novela de zombis pero a la vez es algo más (algo parecido a lo que ocurre en cine de superhéroes con Batman: El Caballero Oscuro de Christopher Nolan).

Diario de un zombi ha conseguido implicarme y emocionarme al final de sus páginas, como hicieron en su día clásicos como Madame Bovary de Flaubert, La Obra de Émile Zola o Crimen y Castigo de Dostoyevski. Si en los dos primeros casos fue una tristeza infinita, y en el tercero una catársis liberadora,  en el caso de la obra que nos ocupa sería una mezcla de cariño, tristeza, de impermanencia de las cosas, de seguir adelante pase lo que pase, de ser fieles a nosotros mismos, de amor por todo lo existente... Humedecer los ojos no lo consigue cualquier obra literaria, y Diario de un zombi lo ha logrado en mi caso.
 
Como ya habreis podido intuir, el gran acierto de la novela es el viaje interior del protagonista Erico Lombardo, el muerto viviente que no ha perdido su raciocinio. Las vicisitudes de la vida habían convertido a Erico en una persona cínica, egoísta y desencantada antes de la pandemia zombi. Después de cambiar de estado y conocer a una niña superviviente de ocho años llamada Paula, comienza a cuestionarse su existencia, recordar su pasado (son encomiables los flashbacks donde Erico recuerda a su hermana Elena) y reflexionar sobre si su vida tuvo sentido y si a lo largo de ella hizo algo por los demás. Dudas de gran calado espiritual, ¿Qué nos hace más felices, satisfacer mecanicamente todos nuestros deseos (fama, sexo, dinero, el éxito de nuestro equipo de fútbol, etc...) o ayudar de manera decisiva en la vida de otras personas? En una sociedad competitiva y consumista se nos hace creer que la felicidad nos lo da lo primero, pero lo que nos hace bien en nuestro interior es lo segundo. La relación de Erico y Paula llega a momentos de conseguida ternura y empatía del uno por el otro.

Respecto al método de trabajo de Sergi Llauger, demuestra una gran habilidad para llevar al lector a su terreno y hacer creíbles -dentro de un contexto post-apocalíptico- las situaciones por las que pasan los dos personajes principales, Erico y Paula. La geografía catalana es el eje de estas vivencias (Barcelona capital, Girona, Ribas de Freser, etc...) Todo ello a través de una narracion pausada, contemplativa o trepidante según la ocasión, sin sacrificar el entretenimiento y con algunos momentos visualmente potentes. Todo bien engarzado y en su sitio, incluso las alucinaciones que sufre Erico y las apariciones de los Arcángeles, unos seres que cantarían mucho en manos de un escritor que no fuera Llauger u otro de probada habilidad.

En resumen, Diario de un zombi es una perla dentro de la línea Z de Dolmen que no hay que pasar por alto, y que ha puesto el listón más alto a posibles lecturas del género que pueda leer en el futuro.