martes, 10 de diciembre de 2013

Cuento Zen, vida, ilusión y una Bossa Nova

Erase una vez un maestro zen que enseñaba a sus discípulos que la vida era impermanencia e ilusión. Cuando el hijo del maestro murió y asistieron al entierro, los discípulos se extrañaron de ver llorar al maestro y le preguntaron "Maestro, ¿Por qué llora cuando nos enseña que la vida es una ilusión?". El maestro zen contestó "¡Tontos, claro que la vida es una ilusión, pero es una ilusión tan bonita...!" :-)

Las estrofas de la composición Sei Lá... A Vida Tem Sempre Razao de Vinicius de Moraes y Toquinho (letra y música) también ahonda en este sentimiento. He aquí la versión de Miucha, Chico Buarque y Antonio Carlos Jobim:
Tem dias que eu fico pensando na vida 
E sinceramente não vejo saída. 
Como é, por exemplo, que dá pra entender: 
A gente mal nasce começa a morrer.

Depois da chegada vem sempre a partida,
Porque não há nada sem separação. 
Sei lá, sei lá, a vida é uma grande ilusão. 
Sei lá, sei lá, e só sei que ela está com a razão

Ninguem nunca sabe que males se apronta
Fazendo de conta, fingindo esquecer
Que nada renasce antes que se acabe,
E o sol que desponta tem que anoitecer.

De nada adianta ficar-se de fora.
A hora do sim é o descuido do não.
Sei lá, sei lá, e só sei que é preciso paixão.
Sei lá, sei lá, a vida tem sempre razão.

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