viernes, 6 de enero de 2012

Libros que cambian la vida

Si buscais por Youtube encontrareis cuatro vídeos con una entrega del programa de radio Pensamiento Positivo por Sergio Fernández, autor de libros de Coaching. Es el que llevó por título Libros que Cambian la Vida (en él se nombra a autores como Epicteto, Oscar Wilde o Jiddu Krishnamurti). 

Respecto a la cuestión que deja en el aire el programa, los tres libros que más se acercan a esta definición en mi experiencia lectora han sido la novela El Lobo Estepario de Herman Hesse en 2002, Déjame que Te Cuente... de Jorge Bucay en 2009 y, en lo que respecta a mi apertura a la filosofía oriental, El Camino del Zen de Alan Watts (junto con un momento concreto de la lectura de Kokoro de Lafcadio Hearn). Tuvieron en común no ser lecturas premeditadas, estar desprovistas de expectativas y provocar una reacción inesperada frente a conceptos y situaciones bien anclados en mi cabeza hasta ese momento. Hay que aprender a llenarse y vaciarse cíclicamente, y estos tres libros sirvieron para ello. Los libros que provocan cambios tienen que provocar en unos casos una catársis y en otros una sensación de maravilla plena.

No estará de más aconsejar que si bien un libro puede cambiarte la vida, no por ello hay que caer en la pleitesía y hacer de él una Biblia o Corán que imposibilite otras lecturas futuras (no olvidemos que nuestra experiencia es subjetiva, y lo que a nosotros nos cambia la vida puede no tener nada que ver con lo que cambia la vida a otras personas). 

7 comentarios:

  1. Algo similar me ocurrió con 'El Poder del Ahora'; empecé a leerlo sin demasiadas expectativas (aunque con excelentes referencias) y terminó por convertirse en un antes y un después iniciático. Está claro que los libros lo eligen a uno.

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  2. Son ellos los que nos leen a nosotros, por eso nos llegan en un momento y lugar concretos :-)

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  3. Afortunadamente. Todo el mundo necesita una señal y un faro, aunque luego toque recorrer el camino en soledad.

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  4. Todavía recuerdo cuando, años después de donarlo a la biblioteca, me reencontré con el 'Yo Soy Eso' de Nisargadatta. Estaba allí, sobre una pila de libros, brillante y erguido, como diciendo: 'ahora sí es el momento, muchacho indómito'.

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  5. Es muy conocida esa historia budista de que no hay que confundir la mano que señala la Luna con la propia Luna. En el camino en soledad somos nosotros mismos, de no hacerlo así nos arriesgamos a vivir la vida y los ideales de otros.

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  6. Nunca digas de este agua no beberé. Lo que nos pasa desapercibido en cierto momento puede volver más tarde o verse desde otro prisma.

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  7. Todas las posibilidades que ofrece el universo están a nuestra disposición. Todo está escrito y se nos descubre a medida que vamos abriendo nuestro corazón.

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