martes, 24 de enero de 2012

Jobim-Vinicius: Sinfonia da Alvorada. Villa-Lobos: Floresta do Amazonas


En 1958, Juscelino Kubitschek, el presidente de Brasil, animó al compositor Antonio Carlos Jobim y al poeta Vinicius de Moraes a componer una sinfonía para ser usada en la ceremonía de inauguración de Brasilia, la capital del país diseñada por el arquitecto Oscar Niemeyer. Su emplazamiento en plena Amazonia pretendía reducir la dependencia del resto de Brasil respecto a las megápolis de Sao Paulo y Rio de Janeiro. Jobim y Vinicius se pusieron manos a la obra y grabaron, a pesar de la condición de encargo de este proyecto, un trabajo singular, brillante y atípico en sus respectivas discografias. "Brasilia. Sinfonia da Alvorada", que es como se titula esta obra, ha estado fuera de catálogo durante medio siglo hasta que la discográfica inglesa Cherry Red Records la ha reeditado en su sello Él de música brasileña (aunque la obra que nos ocupa sea música clásica). El disco está disponible en www.amazon.co.uk y www.amazon.es

Como complemento a la obra de Jobim y Vinicius, se ha añadido la sinfonía Floresta do Amazonas del compositor brasileño Heitor Villa-Lobos (1887-1959), el gigante de la música clásica de Brasil y toda Latinoamérica. Junto a Chopin y Debussy, Villa-Lobos es la principal influencia clásica en la obra de Jobim. No estará de más decir que si no fuera por el referente poderoso de Villa-Lobos, el rol de Jobim para los aficionados clásicos brasileños sería más parecido al que tiene George Gershwin entre los aficionados norteamericanos a la música clásica. Floresta do Amazonas, dirigida por el propio Villa-Lobos en 1958 en la versión de este disco de Él, tiene una fuerza impresionante que  rezuma el aroma selvático que Villa-Lobos quería darle.

La primera parte de "Brasilia: Sinfonia da Alvorada" de Jobim


Una parte de "Floresta Do Amazonas" de Villa-Lobos

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