viernes, 12 de agosto de 2011

Richard Bach y su Juan Salvador Gaviota

Leí anteayer en veinte minutos la breve novela Juan Salvador Gaviota de Richard Bach y tuve una sensación muy extraña. La prosa me pareció muy floja, de lo más flojo que he leído en mucho tiempo. Parece que exista mucho desequilibrio entre lo que dice y su valor real como obra (al contrario de lo que ocurrió con mis recientes lecturas de Joan Brady y Robert Fisher, que parecían totalmente integradas con lo que son y cuya lectura funcionó). No sé, quizá tenga que ver la traducción, el guión de la adaptación cinematográfica que tiene más calidad literaria o un estatus desmedido que consiguió durante los años 70, pero esperaba mucho más de esta fábula. 

No soy partidario de hablar de obras que no me hayan gustado de verdad (no como ciertos críticos artísticos que buscan "victimas" para ponerlas verdes) La razón de publicar esta reseña es el calado de su mensaje, el de no conformarse con las limitaciones de un contexto gregario que roba el alma y la libertad. A mi juicio, vivir como propio un entorno gris e hipócrita por exigencias del guión es la antesala para perder sueños y esencia interior. La vida no se vive sino se hace de manera creativa y expandiendo belleza. Esa es la lección que extraigo de la gaviota protagonista de esta obra de Richard Bach.

Para terminar unos momentos de la adaptación cinematográfica de 1973 (que contó con la banda sonora de Neil Diamond):

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