lunes, 11 de abril de 2011

El arquetipo de Persona y los politicos españoles



La Persona es el arquetipo de lo que podíamos llamar «máscara» en la Psicología Analítica de C.G. Jung. Es una imagen de nosotros mismos que hacemos llegar a los demás y que no suele coincidir con nuestro ser interno o nuestras verdaderas intenciones. Llevada al extremo, sería algo así como hacer un teatro de nuestra propia vida y seguir una dinámica de aparentar que no termina nunca. ¿Somos el papel que desempeñamos o los sentimientos independientes de ello que brotan de nuestro interior?. Irse liberando de la Persona (la cual puede nacer por condicionamiento social, laboral, artístico, ideológico o simplemente de autodefensa) vendría ser un primer paso para el camino hacía un autoconocimiento real, ya que el camino inverso lleva a la represión de emociones y a que nunca nos conozcan los demás. Los más claros ejemplos de Persona suelen ser los políticos (cosa que no es de extrañar porque forma parte de su oficio). He aquí cuatro ejemplos en activo de la politica española que, a mi parecer, encarnan de forma decisiva el conocido arquetipo junguiano:


Jose Luís Rodriguez Zapatero antes de los recortes sociales

Mariano Rajoy hablando sobre el cambio climático

Ese Berlusconi a la catalana que es Joan Laporta (época en la que era presidente de F.C. Barcelona y utilizaba el equipo como trampolín para su carrera política)

Artur Mas en su mensaje de navidad del año pasado (en catalán)


Para terminar, un párrafo con el propio Jung explicando su concepto de Persona:
«...es aquel sistema de adaptación o aquel modo con el cual entramos en relación con el mundo. Así, casi toda profesión tiene una Persona característica. El peligro está solo en que se identifique uno con la Persona, como por ejemplo el profesor con su manual o el tenor con su voz... Se podrá decir con cierta exageración: la Persona es aquello que no es propiamente de uno, sino lo que uno y la demás gente creen que es».

1 comentario:

  1. Un contacto en Facebook ha escrito un brillante comentario respecto a esta entrada, que os hago llegar a los que no formais parte de esta Red Social:

    "Lo que ocurre es que a un político como estos zánganos que mencionas el conocimiento les resbala e incluso les molesta. Rasca un poquito tras su "persona" y no encontrarás gran cosa excepto un personajillo de tres al cuarto, tipo José Blanco o Carod-Rovira o Carme Chacón (la política-florero), alguien ocupado en reconstruir su máscara a cada momento. Un político de derechas en general cambia un poco: bajo su máscara hay otro personajillo de tres al cuarto que en las sobremesas alardea de posesiones materiales y unidad familiar. Aunque, como en la época canovista, al final casi son intercambiables y hay muertos de hambre en la derecha y tradicionalistas de izquierda. En fin, un baile de máscaras muy conocido, una obra de teatro vista por todas las generaciones vivas de este país"

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