miércoles, 8 de septiembre de 2010

Lao Tsé: "Hua Hu Ching"

El Hua Hu Ching es una colección de 81 capítulos o poemas atribuidos al filósofo taoísta Lao Tsé. Este libro fue perseguido y todos sus ejemplares quemados en la China del siglo XIV, afortunadamente la transmisión oral le permitió llegar hasta nuestros días. Totalmente desconocido en Occidente, fue descubierto y traducido por los estudiosos Ni Huang-Chi y Brian Walker (la base de la traducción española de Alfonso Colodrón para Edaf).

Mi impresión de su lectura es que aunaba el taoísmo filósofico que tanto me gusta con ese otro taoísmo posterior de religión, chamanismo y magía que me interesa menos, sobretodo en la segunda mitad del libro. Ello no es menoscabo para que encontrará capítulos y aforismos muy interesantes, y que recomiende su lectura a quienes hayan leído los otros dos libros taoístas atribuidos a Lao Tsé (Tao Te King y Wen-Tzu). 

Algunos de ellos son los que transcribo a continuación:

[Anarquismo Avant le Lettre]
"No te ocupes de rendir culto a deidades e instituciones religiosas como fuente de la verdad sutil. Hacer esto es colocar intermediarios entre ti mismo y lo divino y convertirte en un mendigo que busca afuera un tesoro que está escondido en el interior de su propio corazón. Si quieres rendir culto al Tao, descúbrelo primero en tu propio corazón. Entonces tu culto tendrá sentido" (cap. 17)  

[La Experiencia Directa]
"Las palabras nunca pueden portar en sí mismas la belleza de un árbol; para comprenderlo, debes verlo con tus propios ojos. El lenguaje no puede captar la melodía de una canción; para comprenderla debes oírla con tus propios oídos. Lo mismo ocurre con el Tao: la única forma de entenderlo es experimentándolo directamente. La verdad sutil del universo es inexpresable e impensable. Por ello, las enseñanzas supremas son sin palabras. Mis propias palabras no son la medicina, sino una receta, no un destino, sino un mapa para que lo alcances. Cuando llegues allí, silencia tu Mente y cierra tu boca. No analices el Tao. Esfuérzate, por el contrario, en vivirlo: en silencio, sin división, con todo tu armonioso ser"  (Cap. 30)

[Seguir el propio Camino]
"Con todas estas palabras, ¿qué se ha dicho? La verdad sutil puede ser señalada con palabras, pero no puede ser contenida por ellas. Toma el tiempo de escuchar lo que se dice sin palabras, de obedecer la ley demasiado sutil para ser escrita, de venerar lo innombrable y de aceptar de corazón lo que no tiene forma. Ama tu vida. Confía en el Tao. Haz el amor con el invisible origen sutil del universo y te darás a ti mismo lo que necesitas. No tendrás que acudir a esconderte en retiros espirituales. Puedes ser un bondadoso y contemplativo eremita justo aquí en medio de todo, sin ser afectado en la esencia, totalmente sostenido y recompensado por tus prácticas integrales. Animando a los demás, dando libremente a todos, despertando y purificando al mundo con cada movimiento y acción, ascenderás al reino de lo divino a plena luz del día. El aliento del Tao habla y quien está en armonía con él lo oye con toda claridad" (Cap. 81)

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo. Y es que estas perlas de sabiduría entroncan directamente con las enseñanzas de Eckart Tolle, Ramana Maharshi y Nisargadatta Maharaj.

    Las palabras son sólo indicadores. Señales. De nada sirven si no se integra la experiencia.

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